La separación en matrimonios multiculturales

 

Durante las últimas cuatro décadas, los matrimonios multiculturales han estado creciendo a pasos agigantados.  Se calcula que en 25 de 30 países europeos, los matrimonios interculturales alcanzan hasta el 20 por ciento de todas sus uniones.

Sin embargo, algunos estudios han sugerido que éste tipo de uniones son una iniciativa complicada, con una tasa de divorcio más alta.  Es por ello, que en este nuevo programa del podcast de Muy Intercultural, hablaremos sobre éste tema con nuestra gran psicoterapeuta y especialista en mediación familiar: Irene del Valle.

Escucha el programa aquí:

 

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Causas de divorcio 

 

Cualquier pareja multicultural o monocultural tiene probabilidades de divorciarse o de quedarse junta. Todo está en el compromiso y en el trabajo constante que ambos hagan en pro de la relación.

En las parejas multiculturales, existen ciertos factores que se suman  a las dificultades típicas de las parejas que residen en un mismo lugar y tienen la misma cultura.

 

Distancia geográfica 

Uno de ellos puede estar está lejos de su red de apoyo, familia y eso puede incrementar las expectativas que se tienen con respecto a que su pareja cubra las necesidades efectivas o relacionales, que no se pueden cubrir a través de las relaciones que tienes a distancia.

Además, se puede generar cierto resentimiento hacia la pareja, pues se ha dejado todo por estar en esa relación y se puede sentir que el otro está en deuda.

 

Diferencia de idiomas

La diferencia de lenguas, puede generar que existan mayores dificultades para resolver las divergencias culturales, discusiones o conflictos con tu pareja. Ello incrementa el número de malentendidos.

Si de por sí, cuando hablamos el mismo el idioma, el cómo  decimos algo puede darle a entender al otro algo distinto, con personas que vienen de distintas culturas este factor empeora. La comunicación confusa, no permite expresar lo que realmente se quiere y puede herir susceptibilidades.

 

Creencias distintas

Existe una diferencia en cuanto a la percepción, el estilo de vida y  de cómo se suponen que deben ser las cosas.  Lo que incrementa la probabilidad que la pareja no logre concretar o llegar a acuerdos sobre cómo vivir y cómo llevar su día a día, desde celebraciones hasta cómo educar a los hijos.

 

Diferencia en la percepción de roles de pareja

Si algún miembro de la pareja siente que los roles que desempeña en ella no son igualitarios, porque su cultura no es así o está cubriendo un rol que no va de acuerdo a su cultura, invariablemente se pueden desencadenar conflictos.

 

No lograr acordar cómo educar a los hijos

Pueden existir varios conflictos en la creación de una familia. En decidir cómo llevar la crianza de los hijos. Puede ser que yo sea muy tolerante a tus creencias y tradiciones, pero cuando se trata de nuestros hijos, entró en discrepancia al juntar nuestras visiones personales.

Cada uno tiene esta visión personal y típica de sus costumbres, de cómo se vive en familia, de cómo se educa a los niños, cuando estas difieren mucho, la pareja se puede enfrentar y  no lograr crear acuerdos.

 

¿Qué es el divorcio psicológico?

 

Es este proceso en el que uno o ambos miembros de una pareja, se empiezan a cuestionar si quieren permanecer en la relación o  dar un cierre al vínculo amoroso. Es este cuestionamiento individual o compartido de si seguir o no en la relación, tras un deterioro paulatino a nivel emocional, mental y de comportamiento, que haya ido desgastando la relación.

 

Etapas divorcio multicultural

En el duelo de una separación se viven estas etapas:

  • La negación
  • La frustración
  • El enojo
  • La negociación
  • La aceptación

Esto no significa que todas las personas van a pasar por la negación  o por el enojo. No todas las personas presentan todas las etapas, la misma sincronía  o intensidad emocional.

 

Negación

En esta etapa uno o los dos miembros del matrimonio a pesar de la incompatibilidad y la dificultad de llegar a acuerdos, no consideran el divorcio. Están negados rotundamente a él  y a su posibilidad.

 

Frustración

En esta fase hay una carga negativa ante la situación, tanto hacia uno mismo como hacia el otro. Pueden llegar a sentirse culpables o llegar a sentir enojo por el otra persona.  Pueden culpar al esposo/a,  por no poder encontrar una solución a sus problemas o porque no se esfuerzan o hacen algo para que la situación cambie.

 

Negociación

Las personas que viven este periodo  están como en este estado de separarse o intentar salvar  la relación. Van a intentar hacer mediación. El problema es que esta negociación ya se lleva al final. Desgraciadamente la terapia o la mediación,  la utilizan como un último recurso  o cuando la relación ya está más que desgastada.

 

Aceptación

Etapa resolutiva de todo proceso de duelo. En esta fase se decide que no es una opción estar juntos. Se acepta la situación de incompatibilidad. Se inicia el proceso de firmar papeles, de dividir bienes y de llegar a acuerdos.

 

Muchas veces dos o más etapas de éste duelo, se viven al mismo tiempo.

En algunos casos, la etapa de aceptación puede ir a la par de la fase de enojo. Esto da pie a que las personas que  aceptan separarse, vivan un proceso  caótico y desgastante. Ya que las personas están enojadas de que no haya funcionado.

El ideal es llegar a la fase aceptación habiendo procesado el enojo y liberado emociones negativas. Hay que pensar que la mejor manera de separarte de alguien a quien amaste muchísimo; es por lo sano y  por la paz.

 

Separacion multicultural Zoriana-stakhniv

 

¿Cómo afecta la expatriación al proceso de divorcio multicultural?

 

El inmigrante vive muchas cosas con mayor intensidad frente el divorcio multicultural. Al  duelo de separación del expatriada/o  se le van a sumar ciertas emociones, así como una mayor sensación de vulnerabilidad.

 

Sentimientos depresivos

Mayores sentimientos de tristeza, nostalgia y soledad. Estas emociones se vivirán muchísimo más intensas que las que vive una persona que se separa en su país, pues no contamos con nuestra red de apoyo. Nos toca vivir el proceso, por nuestra cuenta.

 

Sentimientos de incertidumbre

Los sentimientos de incertidumbre pueden ser mayores, sobre todo si el motivo de residir en el extranjero era por tu pareja. Seguramente te preguntarás: ¿qué hago aquí? Vivirás una  sensación de pérdida de sentido de vida.

Cuando una persona  se separa en su país, se mantienen intactas las demás áreas de su vida. Pueden seguir teniendo su trabajo, familia, pero un expatriada/o que se ha mudado a otro país por amor, tiene un cuestionamiento de identidad y de sentido de vida.

 

Sentimientos de enojo por el tiempo invertido

Aunque todas las parejas viven  sentimientos de enojo frente a ésta situación, en el inmigrante estas emociones se pueden intensificar.

El expatriado podrá tener esta sensación de que todos los esfuerzos; de haber comenzado desde cero; de haber invertido más tiempo, así como de haber dejado muchas cosas de lado, no sirvieron de nada. Estas situaciones,  pueden causar un gran enojo tanto con uno mismo como con los demás.

 

Se revive el duelo migratorio

No sólo pasaremos por el duelo de separación, sino reviviremos el duelo migratorio.

El expatriado/a que era dependiente económicamente a su pareja, ya no tendrá más ese sustento ni tampoco este sentido de quedarse en ese país. Ante ello, tal vez tome la decisión de regresar a su país.  Si el expatriado decide retorna a su país de origen, va a vivir el duelo de soltar la vida que se estaba construyendo, para volver a comenzar una nueva.

A éste proceso se añaden sentimientos de: fracaso y de miedo a la opinión externa. De cierta manera, su separación se hará más visible a su núcleo social, porque regresó a su país y más gente lo puede notar. Ello puede incrementar la sensación de fracaso y de vulnerabilidad ante lo que vayan a decir los demás.

 

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Recomendaciones para superar un divorcio multicultural en el extranjero

 

1.-Siempre ten un espacio para reflexionar sobre lo que está sucediendo

Es muy importante no actuar ni tomar decisiones precipitadas desde el enojo o la frustración. Lo más normal es que te sientas triste, tanto si la separación fue una decisión compartida o si  fue algo que el otro decidió.

Tenemos que enfocarnos  en las razones por las que se dio la separación. No deben de  caer en el círculo vicioso; en que retoman la relación y al poco tiempo rompen y luego vuelven a regresar. Reflexionen la decisión y estén seguros de lo que eso implica.

 

2.- Expresa lo que sientes

Independientemente de que estés lejos de tu familia, hay que hablar sobre lo que estás viviendo y comunicárselo a alguien de confianza, para no sentirte solo en el proceso. Ello evitará  que este duelo sea muchísimo más frustrante y no manejable.  

Tienes que saber que a pesar de la distancia, puedes desahogarte y hablar de tu proceso, tanto a nivel emocional como legal. Las otras personas hablan desde un lugar más objetivo y pueden brindarnos una perspectiva más positiva de las cosas, esto nos va a permitir no sentir tanta desesperanza.

 

3.- Haz del proceso de separación algo paulatino

Si estás pensando in situ: “me separo y me voy a país”, cometes un gran error. Hay que poder dar un cierre a tu ciclo dentro de ese lugar. También viviste aspectos importantes fuera de tu pareja. Es trascendental que si te vas a regresar a tu país de origen, tengas unos días para dejar todo listo, para sentir que hiciste las cosas bien, que te fuiste no sólo de la relación sino del país de acogida, de una manera asertiva y no impulsiva.

 

4.- Ayudas en el extranjero para migrantes

Asesórate bien sobre las ayudas que como inmigrante se tienen ante un proceso de divorcio.

Si el divorcio  se lleva de una manera agresiva,  hay violencia de género o violencia intrafamiliar, la persona tiene que salir con urgencia de su casa. Recuerda que hay asociaciones y lugares de acogida donde puedes vivir, mientras logras conseguir tu boleto de avión y arreglar tus papeles para poder regresar a tu lugar de origen.  Hay que buscar información de cómo tener un apoyo.

 

5.- No seas un monógama/o serial

No apliques la de un clavo saca a otro clavo. Ese es uno de los peores errores para dejar de sentirse triste, si lo haces  siempre vas a estar dependiendo de un tercero para poder estar bien. Además,  no te deja cerrar tu proceso de duelo de separación. Es fundamente que no recurras a esa medida a pesar de sentirte triste. Aprende a acompañarte y a enfrentar tus emociones por ti mismo, sino vas generando dependencias y relaciones co-dependientes.

 

6.- Buscar ver la separación desde el lado positivo

Hay ver este proceso como una oportunidad de hacer cosas y cambios en tu vida. El divorcio es una forma de reescribir tu historia. Es el momento perfecto para reconstruir tu relación contigo mismo, para reformular tus objetivos, metas y  prioridades en la vida.

Es la mejor ocasión de hacer cosas que tal vez, no podrías hacer con una pareja  o de retomar actividades. Enfócate en el presente, en lo que sí puedes hacer. Cuando estés bien, está será una gran oportunidad de estar con una persona con la que seas compatible y con la que sí puedan funcionar las cosas.

Es importante entender que por mucho que queramos a una persona, no necesitamos a nadie para ser felices más que a nosotros. Las rupturas son nuevas oportunidades para construir o restablecer una relación con nosotros mismos.

 

Divorcio con hijos 

 

Cuando se opta por el divorcio multicultural, hay  personas que se plantean regresar a su país de origen, esto añade un peso muy grande al proceso legal, si se tiene hijos, porque no sé sabe de qué manera se va a manejar su custodia.

 

Impacto psicológico del divorcio multicultural en hijos

Todo depende de cómo se lleve el proceso de divorcio y los términos de éste. Un divorcio mal manejado multicultural o monocultural, puede tener efectos negativos en los hijos.

A nivel emocional puede generar: tristeza, depresión, enojo, agresividad, ansiedad, culpabilidad.

Los niños suelen responder muchas veces a los divorcios con problemas psicosomáticos. Sobre todo cuando no tienen esta libertad de expresar sus emociones o cuando los padres no permiten este espacio para la expresión.

Por ejemplo:

Empiezan a tener problemas a nivel de sueño, alteraciones en hambre, falta o ausencia de apetito o empiezan a enfermarse mucho.

En el colegio puede haber una dificultad para concentrarse. Empiezan a tener problemas en el rendimiento académico.

En sus actividades diarias, pueden llegar a tener problemas sociales.

A futuro si los niños son víctimas de un divorcio mal manejado, crean un modelo de relación conflictivo.  No debemos  olvidar que los padres son su ejemplo, ellos copian lo que observan.

Es importante recordar que por muchas diferencias que tengas con tu ex pareja, lo que si tienes en común con ella, es una de las cosas más importantes de tu vida; tus hij@s.

Recordando este factor en común, hay que prevenir que el divorcio sea mal manejado. Aquí tienes algunos consejos:

No triangules

No dejes que la separación impacté a tus niños. Las cosas de pareja se hablan entre adultos. Las conversaciones y discusiones del divorcio no se llevan enfrente de los hijos.

Que sus términos de separación, se hablen primero y se pacten entre ustedes hasta que se acuerden y puedan comentárselos a los niños. Si es posible, comuniquen sus resoluciones en conjunto y hablen de cómo van a buscar preservar la estabilidad dentro de este nuevo sistema familiar.

 

Tus hijos no son tus psicólogos

Es muy importante no agarrar a los hijos de psicólogos ni de mejores amigos. Explícales lo necesario acorde a su edad y no les den versiones diferentes de los hechos.

Es importante que busquen el bien de los hijos. Hay que mantener una congruencia con las reglas en cada casa, con el estilo de vida. Aunque una de las cosas que tal vez los hizo separarse, fue no lograr tener estilos similares en cuanto a la maternidad o paternidad, es importante buscar cierta congruencia y puntos intermedios .

 

Permite la convivencia con ambos progenitores

A menos de que se trate de un caso de violencia de género,  violencia intrafamiliar o de cualquier circunstancia en la que alguno de los progenitores pudiera poner en riesgo la seguridad física o emocional de los niños. Es importante que permitan relacionarse libremente a sus hijos con el otro progenitor y la respectiva familia. No puedes desvincular a un menor de su padre o madre; a menos de que la ley lo diga así.

El hecho de que no quieras seguir manteniendo una relación con tu ex pareja, no significa que tengas que poner a tu hijo en las mismas circunstancias. 

Otra dificultad en parejas multiculturales  es no poder mantener la vida del niño intacta. Si por algún motivo el divorcio requiere algún tipo de separación geográfica, hay que buscar que el niño tenga contacto constante con su otro progenitor. A través de: video llamadas, vacaciones largas con el otro o  alguna temporada larga en la  que se pueda ir de visita .

 

Los niñ@s no son trofeos

Recuerden que los niños no son trofeos, ni premios  y que no se tiene que competir por ellos. Los niños son personas, no puedes dividirlos ni estarte peleando por ellos, hay que permitir que ellos  se relacionen con ambos padres.

 

Acude con un profesional

Para que los problemas de pareja no trasciendan al vínculo con los hijos, acude con un profesional. Si de verdad no están logrando llegar a acuerdos, vayan con un experto que sirva de intermediario y que pueda actuar de la manera más positiva para el niño. Pueden ser: orientadores, mediadores y psicólogos.

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