Los matrimonios interculturales existen desde que hace miles de años.

Desde que coexisten diferentes culturas y  un individuo se atreve a casarse con otro sujeto de una cultura ajena a la suya. Con la colonización, las conquistas y migraciones, este tipo de matrimonios tuvieron lugar.

En la actualidad hay un radical aumento en el número de matrimonios interculturales.

Ello se debe a fenómenos como la globalización, al desarrollo de los medios de transporte que acortan las distancias; los medios de comunicación y a manifestaciones como la migración, que han impulsado a este tipo de matrimonios.

Sin embargo, este tipo de uniones también ha ido multiplicándose debido a otros factores como:

  • La aceptación social  – la gente comenzó a entender que lo que importa es lo que la gente decida y ame.
  • El incremento en las interacciones entre las diferentes razas –  a través del Internet, Facebook, skype y toda la tecnología.
  • Las “apertura” de los medios de comunicación –  hay una mayor exposición a  la publicidad que manifiesta su aceptación a las relaciones interculturales, como lo hace la publicidad de distinguidas marcas internacionales (Diesel, Club Mónaco, Guess, Tommy Hilfiger, Calvin Klein, etc.).
  • El amor- este sentimiento, puede ser un factor que deje a un lado razas y culturas,  generando dichos casamientos.

¿Cómo sé si soy un matrimonio intercultural?

Fong Collen, en el Journal of Comparative Family Studies define a este matrimonio como una “unión entre dos personas de diferentes culturas así como de distintos países quienes interactúan a través de la comunicación intercultural”.

El término de “matrimonio intercultural”, es sinónimo de “matrimonio mixto”, donde se unen personas de diversa etnia, religión, clase social, raza y nacionalidad.

Estudios de psicología  caracterizan a las parejas interculturales con adicionales dificultades que otras parejas no tienen, ya que al no provenir de semejantes entornos culturales y socioeducativos sus diferencias puedes llegar a ser radicales, profundas y opuestas.

Con ello aumenta las posibilidades de un conflicto, debido a las más variadas mezclas de valores, suposiciones, creencias, etnicidades, contextos educacionales y sociales.

Sin embargo, cuando aparecen este tipo de problemas, las parejas deben ser capaces de reconocerlos con el objetivo de encontrar la mejor manera de solucionarlos.

Bien decía el escritor ruso León Tolstoi:  “ lo que cuenta para ser un matrimonio feliz, no es mucho lo compatible que son, sino la manera en que manejan su incompatibilidad”.

Así que ya lo sabes, si te encuentras en un matrimonio intercultural  y las cosas no van como deberían ir. Toma perspectiva y con la cabeza fría, piensa si tus conflictos maritales son debido a esas diferencias culturales que en principio incluso los atrajeron.

Tú y tu pareja tienen que estar listos para habar sobre sus diferencias  y para explorar su significado,  sobretodo pactar sobre la mejor forma de solucionarlas.

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