¿Cuál es la historia que te cuentas respecto a tu migración? Sea cuales sean los hechos que viviste, ¿cuál es tu historia? ¿La cuentas desde el lado del sufrimiento o negativismo? ¿O la cuentas desde un lado más resiliente? ¿Qué dice tu narrador interno? ¿Qué palabras utilizas? ¿Cómo te cuentas lo que te sucede? ¿Cuál es tu narrativa migratoria?

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Narración Interna

 

Somos personas que percibimos una realidad y de la forma en que la interpretamos y evaluamos, creamos una narración en nuestra cabeza.  Somos las narraciones de nuestra propia historia, ella determina la manera en que interactuamos y de cómo nos hablamos a nosotros mismos.

La manera en que nos contamos las cosas, determina mucho nuestra felicidad o infelicidad. Partiendo de este punto y fusionando nuestra historia con nuestro proceso de migración, es que creamos nuestra propia narrativa migrante. Para hablar sobre ello, entrevisté a Irene del Valle; psicóloga, psicoterapeuta integrativa y multicultural; especialista en migración.

 

¿Qué historia te cuentas?

 

 Es fundamental cómo nos contamos nuestra historia. ¿Son importantes las estructuras lingüísticas que usamos para contar nuestra historia de vida?

Totalmente, la forma en que nos contamos las situaciones en nuestra vida, definen como las vivimos. Parte de lo que es un proceso de terapia, es justo la “deconstrucción” de la historia que el paciente se ha venido contando en toda su vida. Deconstruir, quiere decir, quitar lo que no sirve manteniendo lo que nos sirve, integrando una visión más amplia y objetiva de lo que esa persona experimento y vivió.

 

 

Lo que sentimos, producto de lo que nos decimos y pensamos

 

La Teoría de la Mediación cognitiva del Doctor Richard Lazarus menciona que la narración y evaluación que hacemos de las cosas que nos pasan, equivalen a las emociones que estamos sintiendo.  Él cree que los eventos que nos suceden más los pensamientos que tenemos sobre ello, nos llevan a las emociones que sentimos. Es decir, lo que estamos sintiendo es por la forma en que nos lo decimos, porque el hecho en sí, es neutro, es lo que es, nosotros ya le damos ese sentido. De esta forma, vamos construyendo nuestra realidad interna.  ¿Podrías ahondar un poco más en este modelo y explicarnos en que consiste más a fondo?

Comparte la idea principal de otros modelos psicoterapéuticos cognitivos del modelo cognitivo conductual y de terapeutas tan importantes como: Albert Ellis.

En general, los modelos cognitivos consideran que las creencias y los pensamientos, es decir, el cómo interpretamos las situaciones, influyen directamente en nuestras reacciones emocionales y conductuales, en lo que sentimos y en como reaccionamos ante una situación en específico.

La terapia racional cognitivo conductual les enseña a los pacientes, a debatir sus propios pensamientos e interpretaciones de una situación, para que la persona logre tener creencias y pensamientos más racionales y objetivos. De esta forma, se pueden tener emociones y reacciones más estables, neutrales y menos pasionales. Este entrenamiento es justo como el modelo de Richard Lazarus.

Nuestros pensamientos inciden en la emoción y en la reacción.

También están las terapias postmodernas, dentro de ellas están las narrativas, que abordan de otra manera, muy similar pero con otras técnicas este tema. La terapia narrativa y los modelos narrativos hablan de la importancia de nuestra conversación interna, del auto diálogo que para la terapia cognitiva son los pensamientos.

La terapia narrativa dice que nuestro auto diálogo lo que nos contamos a nosotros mismos, lo podemos transformar a través de las conversación terapéutica y podemos transformar lo que nos venimos contando y con ello la forma de cómo lo experimentamos. Es decir, la terapia nos permite ampliar nuestra narrativa y con ello ampliar nuestras posibilidades.

Hay una frase de un psiquiatra noruego; Tom Andersen, que dice: “la terapia es una conversación que nos permite hablar con otros y con nosotros mismos, como nunca lo habíamos hecho antes».

En general, ambos modelos lo que nos enseñan es que es importante estar consciente de nuestras historias, de la historia que nos contamos en nuestra vida, de la narración que nos contamos de nuestra relación. Porque la manera en la que nos lo contamos y en la que vamos enlazando estas historias, influyen en la felicidad o infelicidad de nuestra.  En el caso de los migrantes, influye mucho en cómo nos contamos la historia de nuestro proceso migratorio, como vivimos esa migración .

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¿Qué es la narrativa migratoria?

El término específico de “Narrativa Migrante o migratoria” no lo encontramos en la literatura, pero si seguimos la misma línea de los modelos narrativos y las terapias narrativas; es la historia que cada persona se cuenta sobre su propia experiencia al emigrar a otro país.

La narrativa migrante es de vital importancia porque va a marcar y a delinear la forma en que la persona va a experimentar su migración. Esta narrativa también incluirá la forma en que el migrante,  va a travesar y a elaborar su duelo migratorio; el cómo se cuente la historia del vivir en otro país y va a influir en su proceso de adaptación.

Por ejemplo:

El cómo nos contamos nuestra historia en el extranjero, va a influir en nuestro proyecto migratorio. Si logramos dar pasos hacia lo que veníamos a hacer, si cumplimos nuestros objetivos, nos auto-realizamos o lo que cuento hace que bloqueé todas estas metas y sueños que tenía en mente.

Gran parte del sufrimiento mental proviene de la forma en que nos vamos hablando a nosotros mismos, en éste caso sería, la forma en que nos hablamos sobre nuestro proceso de migración y adaptación.  

Aquí dos ejemplos de narrativas migratorias desde el victimismo y desde la resiliencia:

“A mi marido desgraciadamente lo movieron de su trabajo a otro país y yo no tuve otra opción más que seguirlo, tuve que renunciar a mi trabajo y dejar a mi familia. Pobre de mí…  Ahora en este nuevo país, me siento sola, no me gusta nada ésta nueva cultura, estoy padeciendo mucho el clima, toda la gente es antipática, no tengo amistades, extraño mi comida, me está costando aprender el nuevo idioma, odio este lugar”.

 

“A mi esposo le ofrecieron un aumento y un mejor puesto de trabajo en otro país. Yo quise apoyarlo en todo momento y decidimos que lo mejor sería trasladarnos juntos a vivir a éste nuevo país. ¡Una gran aventura! Para mí implico tener que reinventarme en todos los aspectos, porque tuve renunciar a mi actual trabajo, aprender otro idioma, hacer nuevos círculos sociales y experimentar con nuevas comidas, pero ahí vamos, estoy descubriendo a una nueva persona en este país, me estoy dando cuenta de otras habilidades que tengo, poco a poco voy aprendiendo el nuevo idioma y me estoy divirtiendo con los nuevos sabores que estoy probando en la cocina… etc.”

 

Narrativa Migratoria resiliente

Consejos para tener una  narrativa migratoria más resiliente y sana para nuestra historia de vida:

Observar que te estás diciendo

Para cambiar la narrativa primero hay que ver que es lo que te estás diciendo, poner atención al contenido de tu narrativa interna y externa, qué me digo a mí, qué le digo a otros . Preguntarte que te estás diciendo y que le digo a otros.

Repiensa lo que te cuentas

Cuando ya eres consciente de los mensajes que estás enviando, te tienes que cuestionar si esta historia que te estás contando, esta narrativa es real o si existe otra manera de verlo. Nunca cuestionamos si lo que pensamos o decimos es real y hay que hacerlo. Lo podrías pensar o ver de otra manera.

 

Revisa las expectativas

Revisa los “deberías” o “tendrías” que hacen más exigente nuestra idea de migración . 

Por ejemplo:

“Es que ya tendría que estar trabajando”. ¿Según quién tendría que ser así? ¿En donde está escrito que así tiene que ser?

El problema es que mucho de nosotros emigramos, sin una idea clara. Sería ideal que ya tuvieras un trabajo, pero no tiene por qué ser así,  estas eran las expectativas que tenías pero otra es la realidad. No impongas en tu mente un escenario determinado, sino te frustrarías cuando no lo vivas así  y se vuelve como una experiencia negativa en nuestra narrativa  .

 

Pasa del por qué al para qué

Hay que dejar  las lamentaciones a un lado. En vez de estarte preguntando: ¿por qué me pasa esto?, ¿por qué tengo que vivir esto?, ¿por qué mi migración es así?; pregúntate: ¿para que estoy viviendo esto?, ¿qué puedo aprender de esta sitacuón?, ¿para qué estoy en esta experiencia, de qué me va a servir?, ¿qué enseñanza o lección puedo sacar de esto? El por qué nos victimiza, el para qué busca la utilidad , la función de la experiencia. 

 

Pide ayuda profesional

Si no se puede salir de esta narrativa negativa o no puede dejar de victimizarte acude con un profesional, un terapeuta te puede ayudar a construir una historia alternativa, renovada, realista, positiva, que también influya no sólo en cómo te estás comportando ante las cosas sino en tu identidad como migrante . Para pasar ser una víctima a ser una persona luchadora resiliente, valiente, que ha salido de su zona de confort  y que se está permitiendo hacer cosas intensamente, reconectando  con ese yo inicial. .

 

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No te cuentes una fantasía

 

Tampoco hay que pretender vendernos un pasado fantasioso,  es con otra perspectiva.  No es contarnos tampoco una realidad distorsionada, ¿dónde radica esa diferencia?

Tampoco, hay que irse a los hechos, a la evidencia, a ver que está realmente pasando. Una técnica narrativa muy útil es la escritura, porque ahí puedes ordenar todo lo que esta en tu mente, darle una secuencia, describirlo.  Buscar la objetividad a través del evento, de la evidencia de los hechos, de la situaciones, ¿que pasó?, ¿qué está pasando?  y eliminar el «yo pienso», «yo siento». Preguntarte, ¿cuál es la situación  que describe la situación como si fuera un hecho? Quitar los sentimientos y pensamientos, porque así quito la parte subjetiva de mi interpretación, de mi realidad, y  ya veo la narrativa de otra manera. Si es posible hacer ésta técnica con un profesional para tener a esa persona externa, objetiva que pueda ayudarte a cambiar esa narrativa de un extremo a otro. 

 

Contacta con Irene

 No te olvides visitar su página de: Mentes en Equilibrio.

Recuerda que puedes hacer el : «Taller de Migración Consciente» por sólo 10 euros (normalmente tiene un precio de 49 euros). Puedes aprovechar el encierro y sanar su migración, elaborar tu duelo migratorio, trabajar en tu adaptación y salir fortalecido de esta situación. 

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