Nutre tu cuerpo en otro país

Seguramente como expatriado o migrante, has tenido que cambiar tus dietas y hábitos alimenticios. Quizás, has engordado viviendo en el extranjero o incluso enflacado de más. O peor aún, no has encontrado la mejor manera de cuidar tu cuerpo en el nuevo lugar donde vives. Pero no te preocupes, con nuestra especialista en nutrición: Verónica Susvilla; te enseñaremos a tener una vida sana viviendo en el extranjero.

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¿Debemos atrevernos a conocer la comida del nuevo lugar en el que vivimos?

¡Por supuesto que sí! La comida es un rasgo primordial de identidad cultural. Sin embargo, debemos de estar seguros que lo que probemos, al menos cuente con sistemas de higiene básicos.

Si consumimos los platillos típicos preparados en la calle, será difícil seguir estos consejos y aquí lo conveniente es tener a la mano algún anti-diarreico. Frecuentemente nuestro sistema digestivo se ve alterado por «bichitos» a los que no estamos acostumbrados a comer. Inclusive existe la llamada “diarrea del viajero” que se da por esto que platicamos. Así que es bueno probar alimentos nuevos, pero de uno a la vez de ser posible.

 

¿Qué es lo ideal, consumir la comida del nuevo país en el que vivimos o hacer una fusión de platos con los de nuestro país de origen? 

Las fusiones resultan excelentes, pero ello dependerá del paladar de cada uno. Lo que sí debemos considerar es una adecuada distribución de los macro-nutrimentos.

¿Qué son los macro- nutrimentos? Son los famosos carbohidratos, lípidos o grasas y proteínas. Es importante que al menos los principales tiempos de comida o los más abundantes; contengan 1 alimento de cada uno de estos grupos. Así las recetas, las dejamos a su elección. Y si se están preguntando cómo identificar los alimentos de cada grupo, aquí la nutrióloga Verónica Susvilla nos menciona algunos ejemplos:

Hidratos de carbono o carbohidratos

Pan de cualquier tipo (bagette, para hamburguesa, árabe, de caja o de sándwich, dulce, de hogaza, etc). También aquí entra: el arroz, quinoa, amaranto, avena, pasta, pizza, arepas, maíz de cualquier tipo, papa o patata, yuca, frutas, legumInosas (que tienen carbohidratos y proteína vegetal).

Los lípidos o grasas

Aceite vegetal de cualquier tipo (oliva, aguacate, cacahuate o maní, girasol, soya, coco, etc). El aguacate también entra en este grupo, así como las semillas ( nueces, cacahuates o maní, almendra, avellana, macadamia, etc.). Otras grasas son: los quesos maduros, la mantequilla y la mayonesa, que son saturadas y de estas, sí debemos limitar el consumo.

Proteínas

Todas las carnes rojas o blancas, leche, huevo, queso fresco, embutidos y verduras (con proteína vegetal, que nunca igualará a la de origen animal),

Estos ejemplos de alimentos los encontraremos o no, de acuerdo al país en el que estemos viviendo.

 

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¿Es normal que enfermemos del estómago los primeros meses que nos encontramos viviendo en otro país? ¿Cómo afrontar estos casos?

Es muy normal enfermarse del estómago, de hecho existe 65% de probabilidad de que esto suceda.

Cuando se tienen síntomas de infecciones estomacales leves, las podemos tratar en casa. Se considera leve si se presenta una diarrea por ejemplo de uno a máximo dos días, presentando 3 a 4 evacuaciones acuosas a líquidas, los calambres intestinales pueden presentarse pero irán disminuyendo.

Cuando notamos que desde el primer día esto va en aumento y además hay fiebre y vómito abundante debe uno acudir a algún servicio médico de inmediato pues, podría ser más que una infección leve común y también esto dependiendo del país en el que estamos. (México, Centro y Sudamérica, África, Medio oriente y Asia principalmente).

Y volviendo a los cuidados caseros en casos de infecciones leves, lo que es prioridad es la “hidratación”, y no sólo hablamos de agua, sino de recuperar electrolitos. Si les vienen a la mente las bebidas deportivas, están en un error; lo que buscamos en estos casos son sueros farmacéuticos” o hechos en casa.

 

¿Cuál es la mejor manera de acostumbrar a nuestro cerebro y estómago a nuevas comidas y horarios alimenticios al vivir en otro país?

Lo más sencillo es iniciar con comidas pequeñas en los nuevos horarios locales. Así poco a poco nuestro cuerpo tendrá la capacidad de permitir una mayor ingesta de alimento en los tiempos de comida de nuestro nuevo hogar.

Además, podemos incorporar alguna especie de snack o lunch entre comidas, para hacer que nuestro cuerpo se adapte más fácilmente a los nuevos horarios.

 

Hay varios países europeos con niveles de sales en el agua muy elevados. ¿El agua dura es perjudicial para la salud?

Resulta que  este tipo de agua puede a la larga (y esto es independiente de si eres del lugar o no), provocar problemas en los riñones. Los riñones son nuestros filtros especializados y no por nada, cuando existe enfermedad en ellos, se limita la ingesta de minerales como el sodio, el potasio, el fósforo, entre otros.

Otro punto relevante es la predisposición junto con la dieta, pues habrá personas de 80 años que digan que toda su vida han bebido agua de pozos o del grifo sin ningún problema de salud. Pero esta persona puede no tener ninguna predisposición y además no haber estado expuesto, la mayor parte de su vida, a comida industrializada como hoy en día. Estos alimentos industrializados poseen elevadas cantidades de minerales como el sodio o fósforo entre otros. Así que es normal que un hombre de 80 años actualmente no presente problema porque su dieta fue equilibrada en ese aspecto. Lo ideal sería elegir agua embotellada ligera en estos casos.

 

Tener una buena alimentación en otro país: vida sana viviendo en el extranjero

Las recomendaciones generales para tener una vida sana viviendo en otro país son:

  • Comer 3 comidas principales equilibradas y al menos 1 snack saludable por la mañana y otro por la tarde.
  • Identificar qué tipos de alimentos predominan en nuestra dieta. ¿Industrializados?  o ¿Verduras, frutas, carnes, lácteos, cereales o leguminosas? ¿Grasas buenas y/o malas? Así podemos ver que nuestra balanza no se incline a sólo carne o  fruta.  Es un hecho que entre menos ultraprocesados consumamos, nuestra dieta será mucho mejor, pues casi siempre encontraremos azúcares, colorantes o aditivos que nuestro cuerpo no necesita e incluso enferma.
  • Cuando presentamos un problema de salud como: diabetes, obesidad, presión arterial alta, grasas altas (es decir colesterol o triglicéridos);  glucosa o azúcar en sangre cercanas a límites altos, entre otros padecimientos; es indispensable ir a una consulta nutricional con un especialista; un licenciado o médico nutriólogo.

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Consejos para no engordar o bajar de más viviendo en el extranjero

Primero que nada, enfocarnos en el aspecto de salud, pues el peso no siempre dice la verdad de eso.

Se puede estar delgada o delgado, pero ser 50% grasa corporal o ganar peso, pero que sea de masa muscular. Lo ideal es tener una dieta balanceada  e incluir rutinas de ejercicio 3 veces a la semana como mínimo.

Es recomendable evitar comidas abundantes. Sin embargo tampoco debemos matarnos de hambre por nada del mundo, pues sólo perderemos peso de músculo y no de grasa;  además bajarán las defensas del cuerpo y se enfermarán con facilidad; y ni hablar del humor, que será terrible.

No debemos olvidar dormir bien, pues en la noche nuestro cuerpo determina el apetito que tendremos al día siguiente y si dormimos muy alejados de las 10 de la noche, este proceso será defectuoso. Hidratarse bien también es fundamental.

Beber 2 litros de agua es una medida promedio, pero depende mucho de nuestro volumen corporal y la temporada del año.

Incluir fibra en la dieta diaria también es fundamental, ya que los niveles de grasas malas y azucares en sangre pueden ir disminuyendo paulatinamente con ello.

 

Si vamos de vacaciones a nuestro país de origen, ¿cómo evitar venir con esos kilitos de más?

Es inevitable no probar de todo lo que nos gusta y extrañamos. Sin embargo, la clave esta en eso, en “probar”, cuidando las porciones que consumimos. De ser posible, es recomendable realizar ejercicio o al menos, caminatas constantes, además de beber mucha agua natural.

 

La salud tiene que ver con los alimentos, que son mucho más que la suma de sus nutrientes y calorías, es más  un estilo de vida,  que una dieta de una semana o un mes. Recuerda que comer es una necesidad, pero hacerlo sanamente es un arte.

CONTACTO

Pueden contactar a la nutrióloga Verónica Susvilla Salcedo en:

Email: ln.nutrigral@gmail.com

Instagram: @nutrigralnutri

Facebook: @Nutrigralnutricionintegral

Atiende a mujeres embarazadas, lactando, nutrición preventiva e infantil. Da asesorías online y de manera presencial, así como charlas y talleres en escuelas y empresas.

 

 

 

 

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